Lo primero que nos tenemos plantear antes de empezar a trabajar con el ordenador en el aula es su eficacia y oportunidad. Queda claro que el ordenador no debe sustituir a nada.
Partiendo de esa premisa podemos decir que una aplicación informática nos va a ser aconsejable cuando “su uso suponga una mejora frente a la utilización de otra herramienta distinta”.
17:34 |
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Laura García Pomares
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